Como hacer mejor lo que hicimos mal para que no vuelva a suceder’. Un pensamiento recurrente en el confinamiento entre las personas conscientes de lo que se nos viene encima (La amenaza de una extinción) y lo mal preparados que estamos para superarlo.
El virus ha puesto en evidencia las nefastas consecuencias del dominio del interés privado en las políticas públicas: ayer tuvimos un repunte de 378 víctimas mortales coincidiendo con el despido anticipado de miles de sanitarios en la Comunidad de Madrid.
La pandemia nos recuerda los males endémicos de la política: falta de democracia, burocracia, centralismo, incompetencia, privilegios y corrupción política. En la democracia, como en la sanidad, hay privatización, se han adueñado de ella quienes ejercen el poder.
La clase política ha usado la pandemia para demostrar que ni en los momentos más graves están dispuestos a colaborar. Para ellos las mejores ideas son controlar a la población, la militarización como solución, manipulación con campañas de bulos (Fake News), no cumplir ellos la cuarentena, acceso preferente a las pruebas de detección, recentralización del estado, sanciones con la ley mordaza, violencia policial injustificada y, como no, contratos dudosos amparados en la urgencia sanitaria.
Confinados, por una pandemia por la destrucción de la biodiversidad, percibimos en las soluciones la amenaza del totalitarismo. La democracia lleva confinada mucho mas tiempo de lo que parece.
Un futuro sostenible y democrático para superar el cambio climático
Viene con la pandemia una crisis global del capitalismo en la que sería lógico actuar con solidaridad humana, priorizar la vida sobre todo, salvar la vida propia y la del planeta.
Un reto para la humanidad en el que todos contamos. Imposible llevar a cabo el cambio de paradigma sin fortalecer la democracia y asumir cada cual su parcela de responsabilidad. No podemos responder como haríamos hace 10, 20 o 40 años.
Es el momento de retomar cambios profundos, hace tiempo es necesario, para ampliar la democracia:
- Democracia sin condiciones:
- Directa, sin intermediarios, en todo el proceso democrático: debate previo, elección de portavoces políticos, enmiendas a proyectos y votación de leyes.
- Cotidiana, con Inteligencia social
- Electrónica, con Identidad Digital Garantizada.
- Parlamentos especializados.
- Reducidos, digitalizados y de corta duración,
- En todos los ámbitos del poder: local, comarcal, autonómico, nacional, continental, mundial.
- Parlamentarios expertos (científicos y profesionales de alta cualificación) en los temas que van a legislar.
- Leyes en escala: local, comarcal, autonómico, nacional, continental, mundial.
- Reducción drástica de los costes de la democracia..
Democracia sin rigideces.
Democracia Líquida




